Claves para el Fotógrafo de Interiores

En el anterior artículo sobre las Claves para el Fotógrafo de Interiores escribí sobre el problema del rango dinámico en la fotografía de interiores, posibles soluciones  prácticas y también sobre la iluminación en postproducción. En este artículo comento sobre la problemática de los espacios reducidos en la fotografía de interiorismo, el uso de objetivos ultra angulares, cómo corregir las dominantes de color y el balance de blancos.

Los Objetivos Ultra Angulares

El diseño de las ópticas fotográficas se ha desarrollado enormemente en las ultimas dos décadas, introduciendo en el mercado objetivos ultra angulares con una calidad excelente, algo impensable hasta hace pocos años.

Sin embargo, los ultra angulares tienen varios problemas que hay que conocer para poder utilizarlos correctamente. El primero es que tienen que ser de calidad para obtener buenos resultados y evitar problemas como la deformación de barrilete, la aberración cromatica, o peor aun, el astigmatismo (este ultimo, no se puede corregir en postproduccion).

El segundo es que deforma mucho la perspectiva de manera que los objetos próximos parecen mas cercanos de lo que realmente están, y los que están en segundo plano, parecen mas alejados. Por ello, hay que evitar poner objetos muy cerca del objetivo, para que no se deformen. Pero esto es a menudo difícil en un espacio reducido.

Ademas, las lineas horizontales, como por ejemplo la unión entre la pared y el techo, se inclinan cuando la cámara no esta paralela a la pared. Por eso, lo ideal en estos casos, es intentar poner la cámara paralela a la pared y así evitar esas lineas horizontales inclinadas, tan anti estéticas en algunas situaciones en la fotografía de interiores.

Las Dominantes de Color

Las dominantes de color que se producen cuando hay varios tipos de luz  mezclados en un espacio, son complicadas de eliminar pues no se pueden neutralizar ambas simultáneamente. Primero se neutraliza una mediante el balance de blancos -para esa luz- y luego la segunda (o tercera!) es más difícil de neutralizar y requiere de técnicas de ajustes zonales en los ficheros RAW. Vayamos por partes.

La Temperatura de Color

La temperatura de color es el color de la fuente de luz (que depende de su longitud de onda). Así, la luz de tungsteno (las bombillas normales) tiene una temperatura de color de 3.200 K que corresponde a un color anaranjado. En cambio, la luz de día (al sol) tiene una temperatura de color de unos 5.500 K (dependiendo de la hora del día y de la presencia o no de nubes) que corresponde a un tono azul.


El Balance de Blancos

Si solo hay una fuente de luz, independientemente de cual sea esta, no hay problema: se hace hace un balance de blancos para esa temperatura de color y los blancos se convierten en blancos.

El problema empieza cuando se mezclan varias fuentes de luz. Por ejemplo, luz de día y luz de tungsteno. O peor aun: luz de día, luz de tungsteno y luz fluorescente!

En este caso ¿Como realizamos el balance de blancos? La solución no es fácil. Primero hay que ver cual es la luz dominante (por ejemplo, la luz de día). Luego hacemos un balance de blancos sobre esa fuente de luz. Esto nos dejara algunas zonas del espacio interior con una dominante de color (por ejemplo, el naranja en el caso de las bombillas tradicionales). Esta dominante hay que reducirla o eliminarla en postproduccion. Hay varias tecnicas, unas mas laboriosas que otras, pero no es una tarea sencilla (como el balance de blancos) pues requiere ajustes zonales de los distintos canales de color (especialmente, el amarillo en este caso).